Toda la mañana me la pase en casa, colocando mis cosas y redecorando mi habitación, o tirando cosas viejas. Sí, mi habitación seguía estando igual que cuando me fui, sabía que mi padre no había permitido más que a las señoras de la limpieza tocar nada, que no fuera polvo.
Mi madre, entro muy ilusionada a mi habitación eso solo significaba algo… Me quería llevar a algún sitio.
Alai: No me apetece salir mama
Mama: Como sabias?
Alai: Me he ido dos años, pero supongo que después de 16 no habrías cambiado
Mama: Es verdad jaja, pero vamos déjame que te lleve a comprarte algo de ropa o cualquier cosa que necesites, venga Alai que me hace mucha ilusión hacer una de esas salidas como las de antes!
Alai: Tienes razón, hace mucho que no salimos así juntas. Bueno déjame que me arregle y en 10min. estoy abajo
Mi madre salió por la puerta con una sonrisa de lado a lado. Realmente necesitaba un cambio de estilo, allí no se llevaba lo mismo que aquí y quería comprar varias cosillas que me hacían ilusión para el cuarto y tal…
Mi madre y yo salimos de casa, hacia el centro comercial una vez allí arrasamos con todo y volvimos a esas conversaciones que solo nosotras dos sabíamos tener. Al final de la tarde, nos sentamos a comer unas hamburguesas.
Mama: Mañana tu hermano tiene entrenamiento, y la familia podemos asistir. No te apetecería pasarte por allí?
Alai: Tú crees? A mí me da un poco de vergüenza e mama..
Mama: Oh por dios Alai! La mayoría te han visto jugando en pañales!
Alai: Por eso, si voy me recordaran anécdotas y se reirán de mi…
Mama: Vamos, ves con papa. Yo no puedo Rafinha tiene dentista y ya sabes solo no va
Alai: No me digas que sigue sin ir solo al dentistas? Jaja
Mama: Pues es así, y tu mañana vas a ir al entrenamiento y punto!
Alai: Bueno vale
Andy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario