En unos días por fin volveré a casa, después de 2 años de video llamadas interrumpidas por la mala conexión o solo un par de visitas por navidad volveré a ver a mi familia. Y volveré para quedarme, o eso espero.
Ahora estoy en la recepción, recogiendo mi título muy orgullosamente y ahora me dirijo al piso que comparto con un par de chicas. Ya tengo hecho mi equipaje y los boletos de avión, dirección Barcelona, encima de la mesa. Mis compañeras, están tristes y yo en parte también son dos años llenos de aventuras con ellas y las voy a echar mucho de menos. Una de ellas también vuelve a casa, pero ella dirección norte de España, y la otra se queda a vivir aquí en Alemania.
Siento que estos dos años fuera de casa me han venido muy bien, para madurar tanto físicamente como psicológicamente. Ya no soy esa niña de 16 años que necesitaba a sus padres para todo, y aquella que todos los chicos consideraban solo un amigo. Os digo lo de ‘amigo’ porque nunca había tenido un cuerpo 10, y no solía llevar faldas ni tacones. Únicamente tejanos y zapato deportivo acompañado de un balón de fútbol.
Ahora muchas de esas cosas han cambiado, me siento mucho mejor con este cuerpo. No tengo esos complejos de hace unos años, ya sabéis pocas caderas o poco pecho. Mirar si ha cambiado que he llegado a trabajar haciendo unas fotitos para algunas revistas, no necesito el dinero pero me hacía mucha ilusión.
Bueno paro de contaros rollos y voy a marcharme al aeropuerto.
He llamado a mi padres para avisar que iba hacía allí y así papa podría pasarse a buscarme y de mientras mama me hacia ese plato de macarrones que tanto me gustaba.
Les he dicho que no contaran a nadie más que iba a volver, quería que fuese una sorpresa para mis hermanos. Supongo que para ellos será muy raro verme, durante estos años ellos no han podido verme en persona, cuestiones de trabajo. Yo a ellos si los he visto mucho por la tele y tal, sobre todo al mayor que últimamente sale demasiado por los medios.
Andy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario